Hasta ahora, estimados lectores he subido solo posts de anime, el día de hoy, hago entrega de un escrito personal, que sin pretención ni mucho menos pongo a disposición de sus críticos ojos... a veces la lluvia es responsable de momentos de inspiración y este es uno de los resultados, espero empezar a hacer una historia que tengo contemplada, y también empezar a hacer publicaciones de este tipo de redacciones pues se trata de una de mis pasiones más arraigadas, y como es mejor dejar que las cosas hablen por sí mismas, me retiro, los espero en el próximo post, saludos.
Yo pudiera seguir diciendo que se trató de una coincidencia, que fue un juego el que tú y yo nos encontráramos aquella vez, que fue un simple encuentro del que fueron protagonistas nuestras miradas… nadie más estaba allí, o al menos ya no lo recuerdo, aquella vez cuando volteé a verte lo demás se perdió en un remolino confuso de sombras y cosas sin forma. Puedo decirte que a diario siento eso, a diario esa sensación retorna y me acoge el corazón, a diario con cada uno de tus pasos mi corazón se estremece y es que vuelvo a enamorarme todos los días cuando te veo.
Creo que llegar a tal punto es desconcertante, es tal vez rayar en la cursilería, es tal vez llegar al límite en el que el amor pierde a la mente, pierde a los sentidos porque los ceda, los hipnotiza para quedar totalmente inmunes a una idea coherente… es esta la situación en la que estoy, en la que estás, en la que estamos… y no es vanidad cuando lo digo porque mi orgullo se ha aplastado muchas veces, no es ego porque me he arrodillado también, no es presunción porque lo guardo, no es todo lo que la gente puede decir, es amor, yo te lo digo, es amor, es esa palabra que juré no volver a decir, es aquel sentimiento que nos envolvió sin darnos cuenta porque lo único que hicimos fue buscar la compañía de la otra, porque lo único que hicimos fue caminar en silencio mientras nuestras almas conversaban, de lo único que fuimos culpables fue de pensar en la otra cuando la lluvia nos separó, cuando un día se nos interpuso en nuestro tacto, eso fue lo que hicimos, abandonarse al cerrar los ojos, abandonar la razón para sentir la calidez de un cuerpo, abandonar el tiempo cuando era lo que menos teníamos, fue abandonar todo lo demás cuando tal vez era lo que necesitábamos, fue abandonarme a ti…
Al final soy yo tu vértigo, lo que puede hacerte perder la cabeza completamente, soy la droga perfecta que dura aún más tiempo del que me dijiste, soy la persona que pudo hacerte cambiar, que pudo hacer que voltearas con interés, que logró hacer de sus pasos el ritmo de tus latidos, que logró hacer de su voz el sonido de la lluvia retumbando en tu interior, soy yo esa persona que sabe amarte más allá de lo que pudimos desear, soy yo la caricia que se convirtió en la dueña de tu cuerpo, de tus reacciones, de tu éxtasis, soy la persona que logró hacer de cada segundo el momento invaluable en tu memoria, soy yo la que camina a diario en tus ideas, en tus pensamientos, en tus suspiros dedicados, en tus reacciones nerviosas, en tus gestos de ternura, en tu sonrisas de enamorada, en tus sueños, en tus deseos, en tus palabras amorosas, en tus letras confusas, y en aquellas que pronuncias en voz baja rompiendo el silencio de la nada, soy aquella persona que hizo que la buscaras hasta en el mismo infierno, soy esa persona que ha logrado hacer de sus palabras los juramentos que marcan tu piel, que sellan tus esperanzas, que encadenan tus temores, soy la persona que logró disipar tus dudas… soy aquella persona que te convirtió en su musa favorita, en su modelo exquisito de belleza, que te convirtió en el amor mismo, en su paraíso terrenal.
Soy yo la que escribe tu nombre implícitamente en cada frase bella que puedo crear, en cada obra que considero arte, en cada escrito que lleva mi esencia porque hablar de mí es necesariamente hablar de ti, de nuestra historia, de algún recuerdo que cargo conmigo a diario, de alguna palabra que me hizo amarte más, de algún gesto tuyo que se refleja en mi rostro, hablar de mí es hablar de aquella chica que me encontré un día en la banca de un parque, hablar de mí es hablar de aquel nombre que pronunció aquella persona cuando nos presentó, hablar de mí es hablar de aquella primera mirada que posee en ti, hablar de mí es hablar de aquel beso en el que me robaste entera el alma, hablar de mí es pronunciar una historia, es escribir en cada letra el verdadero significado de esto que hasta ahora no podría haber descrito, hablar de mí es hablar de ti, es hablar de la eternidad.



